Surcos nasogenianos
La extracción de biopolímeros en surcos nasogenianos requiere una valoración precisa, ya que es una zona de alta frecuencia de infiltración y se encuentra próxima a la arteria facial y a ramas del nervio facial. Por eso, el abordaje debe realizarse por planos, con una disección meticulosa y una planificación previa que permita reducir riesgos en estructuras profundas.
Labios
Los biopolímeros en labios suelen localizarse en relación con el músculo orbicular. Una extracción inadecuada puede afectar el esfínter labial, alterar la movilidad y comprometer la función oral. En estos casos, no solo se valora la retirada del material, sino también la preservación de la forma, la función y la naturalidad del labio.
Entrecejo y frente
La extracción de biopolímeros en entrecejo y frente requiere especial precaución por la cercanía de vasos como la arteria supratroclear. Cuando existe migración del material hacia compartimientos profundos, puede ser necesario realizar estudios de imagen previos, como resonancia magnética, para definir la extensión y planificar el abordaje quirúrgico.
Pómulos y zona malar
Los biopolímeros en pómulos y región malar pueden comprometer compartimientos grasos profundos y modificar la estructura facial. La ecografía preoperatoria y la ecomarcación ayudan a delimitar la extensión del material antes de la cirugía, permitiendo un abordaje más preciso en una zona clave para la expresión y el contorno del rostro.
Mentón y mandíbula
La extracción de biopolímeros en mentón y mandíbula debe considerar la posible migración desde áreas superiores o la presencia de material inyectado directamente en la zona. Su cercanía al nervio mentoniano y a ramas marginales del nervio facial exige una planificación cuidadosa para proteger la sensibilidad, la movilidad y el contorno mandibular.
Zona orbitaria y ojeras
La extracción de biopolímeros en ojeras y zona orbitaria es uno de los abordajes más delicados por el riesgo de compromiso oftálmico. Antes de intervenir, suele ser necesario realizar resonancia magnética para valorar la localización del material. En estos casos, la cirugía debe planificarse con especial precisión y, cuando corresponde, con apoyo de imagen intraoperatoria.